Cal Torrentó
Esta finca familiar de Balaguer, se había mantenido cerrada durante los últimos treinta años y su última reforma constaba de 1971. El valor sentimental que la familia tiene en este edificio que ha visto crecer dos generaciones las hace imposible venderlo, pero por su distribución compuesta por 4 plantas de unos 40 metros cuadrados y una última planta2 y una última planta diseñar una vivienda.
Ubicada en el casco antiguo del pueblo ya pocos metros de la plaza del ayuntamiento, la opción más lógica era transformar la vivienda en unos bonitos apartamentos rurales. Así, cuatro meses después se empezaba el proyecto.
La planta baja pasó de tener una recepción, un comedor ciego y una cocina en el fondo, a ser una estancia diáfana polivalente, con un aseo de cortesía y un patio interior con ventilación. Desde este patio nace un pequeño jardín vertical. Las tres plantas siguientes eran prácticamente iguales, con habitaciones, un pequeño baño y una mini cocina en cada planta. Optamos por hacer una habitación, suite y un salón comedor con una mini cocina, pero totalmente equipada. Las salas del comedor están orientadas al calle y las habitaciones en el relajante patio interior.
Por último, en la azotea hacemos una terraza para uso común de los apartamentos y una habitación suite con un encanto especial (el tejado es de madera tratada).
Evidentemente, encontramos muchos imprevistos y como en casi todas las obras, el factor que menos se puede cambiar es el económico, así que adaptamos los acabados para que el presupuesto no se viese fuertemente incrementado.
Actualmente, los apartamentos están anunciados en los principales portales de internet y las reseñas tanto por el trato como por las instalaciones no pueden ser más favorables.










